La cuenca de México se encuentra atrapada entre las
montañas del eje volcánico. Es considerado un centro político, cultural y
económico; además de un fenómeno de concentración urbana (sede).
El viejo Tenochtitlan se tenía visto como un
estereotipo del desastre urbano que representan las megalópolis de los países
independientes. Antes de la conquista de su territorio era ocupado por pueblos
bajo el dominio de Tenochtitlan-Tlatelolco. Estos ya mencionados compartían
elementos tecnológicos culturales de una civilización altamente desarrollada.
Existía una dependencia en cierto grado de la
importación de productos autóctonos, como lo eran, los tributos al emperador;
los cuales subsidiaban la economía local. Su agricultura estaba basada en el
sistema de las chinampas.
Se pueden identificar tres principales etapas por
las que paso la cuenca de México para llegar
a lo que es hoy en día. Estas etapas son: la Conquista, la industrialización
que fue llevada a cabo en el siglo XX y los “últimos 40 años”.
Todas estas etapas se vieron afectadas en cierta medida
por el crecimiento de la ciudad.